Woody Allen dice seria catastrófico que Obama no gane elecciones
SAN SEBASTIÁN.- El director estadounidense habló sobre las elecciones presidenciales en su país, y fue muy claro al decir que sería “terrible para Estados Unidos” en muchos aspectos que el candidato demócrata, Barack Obama, no ganara tras “ocho años catastróficos, incompetentes y deshonestos”. Las elecciones presidenciales en Estados Unidos serán el 4 de noviembre.
En su opinión, sería “una humillación y una vergüenza” si Obama no gana, primero porque “es mucho mejor que su oponente” (el republicano John McCain), además porque sería la única forma de “dar un paso adelante” y alejarse de los últimos ocho años -con el Gobierno de George W. Bush- de malas decisiones.
“Sería terrible” si la sociedad estadounidense “no se moviliza para votar por él (Obama)”, porque, en su opinión, eso querría decir que “prefieren más de lo mismo”.
Woody Allen presentó en el Festival de Cine de San Sebastián, que definió como uno de los más importantes del mundo, su última película junto a los actores Javier Bardem y Rebecca Hall, aunque a la cita faltaron Scarlett Johansson y Penélope Cruz, que completan el cuarteto de protagonistas del filme.
Como era de esperar, en la jornada inaugural de la 56 edición del festival de San Sebastián, el cineasta neoyorquino no paró de alabar a Barcelona, escenario principal de su última película, aunque también tiene escenas en la norteña ciudad de Oviedo.
Allen, que participó en la gala inaugural del festival, definió la ciudad que completa el título de su película como cosmopolita, sofisticada y con una maravillosa comunidad cinematográfica, aunque asegura que bien podría haberse titulado “Vicky Cristina París” o “Vicky Cristina Venecia”.
En realidad, lo que buscaba era cierta “sensibilidad romántica que sólo una ciudad cercana al Mediterráneo podría aportar” para el que ha sido su exilio europeo iniciado con “Match Point”, tras toda una vida rodando en su adorada Nueva York.
Esta historia de amores entrelazados e irrefrenable pulsión sexual y sentimental, que de por sí definen parte del cine de Allen, ha sido interpretado en “Vicky Cristina Barcelona” como un cliché encarnado en los personajes de Bardem y Cruz, dos artistas inestables y pasionales que complican la historia.