Setenta y cinco mil personas verán a Madonna en Lisboa.
El concierto que la diva del pop Madonna dará este domingo en el Parque de Bela Vista de Lisboa, en el marco de su gira Sticky & Sweet Tour, reunirá a 75 mil personas que agotaron hace meses las entradas, confirmó la promotora Everything is New, a cargo del show de la reina del pop en ese país.
La actuación de Portugal antecede a las que hará Madonna en España, donde cantará el 16 de septiembre en Sevilla y el 18 en Valencia.
El Parque de Bela Vista, un recinto de 200 mil metros cuadrados donde se celebra el Rock in RioLisboa, lleva una semana preparándose para el concierto, con el que la artista promociona su último disco, Hard Candy, y que contará con un gigantesco escenario en el que han trabajado 78 personas.
La altura del escenario será sólo de 45 centímetros, según reveló la promotora, por lo que la cantante estadounidense estará muy cerca de sus seguidores más incondicionales.
El espacio del show contará, además, con 34 bares y será vigilado por cerca de 500 agentes de policía.
El ritmo de vida de la capital portuguesa se verá alterado por la llegada de la “reina del pop”, puesto que las avenidas adyacentes al recinto del concierto permanecerán cerradas.
Además, se estima que de las 75 mil personas que asistirán al espectáculo de Madonna, unas 30 mil vendrán de fuera de Lisboa, ya que no se prevé una presencia española significativa, a pesar de la cercanía entre Portugal y España, pues un principio la artista iba a cantar también en Madrid, lo que provocó que muchos decidieran no ir.
Las entradas para el concierto de Bela Vista, cuyo precio fue unos 85 dólares, se pusieron a la venta en Portugal el pasado 31 de mayo y se agotaron en una semana.
La estrella estadounidense ya ha recorrido varias ciudades europeas como Roma, Berlín, Cardiff y Londres ha demostrado que se mantiene en plena forma pese a sus cincuenta años recién cumplidos.
En diciembre, Madonna llegará a Chile, donde tiene agendados dos presentaciones para el próximo 10 y 11. Las entradas están practicamente agotadas.
Fuente: La Tercera